Se extienden sobre las calles como seres informes que van tragando todo lo que encuentran a su paso. Parecen tener vida propia: crecen, emiten olores, humores y con sus amenazas provocan la indignación entre quienes tienen el infortunio de vivir cerca de ellos. Da la impresión de que terminar con los basurales clandestinos es casi imposible; lo admiten los funcionarios municipales.
El mejor ejemplo de la complejidad del problema es el vaciadero clandestino de la Castro Barros al 900. Lo limpiaron el miércoles. Pero los desperdicios reaparecieron el jueves y ayer el basural ya había adquirido dimensiones importantes. Los vecinos no tienen dudas de que el monstruo está renaciendo.
El director de Higiene Urbana de Municipalidad, Marcelo Alonso, aseguró que el crecimiento de los basurales a cielo abierto que ha enojado a los habitantes de distintas zonas de la ciudad se debió a dos razones. Por un lado, el funcionario dijo que el incremento del consumo de bienes de todo tipo que se produjo por las Fiestas de Fin de Año repercutió indefectiblemente en la cantidad de residuos que se generaron.
El otro factor que causó está situación fue, según el funcionario, el conflicto sindical que se entabló entre los empleados y la empresa 9 de Julio. A principios de diciembre, los recolectores comenzaron a trabajar a reglamento y dejaron de correr junto a los camiones. Eso originó demoras en el servicio y los residuos empezaron a acumularse en distintas zonas de la ciudad.
"La combinación de estos dos factores generó la situación que estamos viviendo. Mientras duró el conflicto, la Municipalidad reforzó el servicio con personal, camiones y máquinas. Lo pudimos hacer dentro de nuestras posibilidades", argumentó Alonso.
El funcionario dijo que con el fin del conflicto sindical la situación se está normalizando y que en los próximos días seguramente se reducirá el volumen de los basurales clandestinos. De todos modos, admitió que será muy difícil erradicarlos. "En realidad, se trasladan. Uno los saca de un sector y se mueven a dos cuadras; es una situación muy compleja", reconoció.